lunes, 23 de septiembre de 2013

Ciudadanos del mundo, uníos.

En las cintas de mi capa... de mi capa estudiantil.
Geopolítica.

El lema era "Proletarios del mundo, uníos y figuraba en cada pliegue de el escudo de la URSS que reproducimos aquí, en el que curiosamente aparece un mundo centrado en alguna parte del Caúcaso o así... Pero conviene no olvidar que las fronteras de esa comunidad política hoy extinta, hasta América llegan... El mundo es uno, igual que la humanidad, mientras que no nos lleguen nuevas informaciones desde los Voyager o la Cassini. Hablemos del mundo, entonces.

Merkel ganó y puede hasta morir de éxito, porque podría hacer desaparecer su tirón al FPD (el sistema electoral alemán, como todos, tiene sus peculiaridades) que es el partido de los liberales históricos de Alemania. Podría decirse que el neoliberalismo triunfante (influyendo más que ninguna otra ideología en los grandes partidos "centristas" europeos, sean social-demócratas o demoćristianos) ya no necesita representantes. Y la izquierda y los verdes suben, lentamente, de modo que les queda mucho para ser las corrientes dominantes en un país tradicionalista, y el SPD desciende, inevitablemente, porque es mucho más extraño para ellos comulgar con pastillas insolidarias como las que proponen sus propios líderes. El internacionalismo murió al nacer el SPD, aunque la agonía esté siendo larga...

Mientras en Alemania se consolida una visión austera del capitalismo clásico (aunque con esos ribetes neoliberales incrustados y los elementos nacionales siempre presentes) el mundo islámico, tanto en sus fronteras físicas (Y Kenya es una y no de las menos importantes, con conflictos militares en varios países del área) tanto en Africa como en Asia y el Mediterráneo) como en las "ideológico-ŕeligiosas" sigue bullendo, interna y externamente, haciendo aumentar la presión en un mundo que pudiera estallar por sus costuras. Rusia bastante tiene con vigilar que no les entre la gangrena y China espera paciente a que pase por la puerta el cadáver de sus enemigos. Tiene tiempo. Estados Unidos trata de dar la apariencia de que lo tiene todo controlado, sabiendo que no es verdad y el mundo, yira y yira como decía Gardel.

España está en OTRO mundo: en el de las ensoñaciones de unos, las pesadillas de otros y la desesperanza de casi todos. Hace 200 años que perdimos el tren de la historia mundial y no hemos vuelto a subirnos más que en el estribo de otros...

Buenos días, hermanos.