martes, 25 de marzo de 2014

23-F...23-M Habla, pueblo, habla.

23-F/23M
33 años separan estas fechas y ya empieza a verse el eterno bucle que forma la historia de España, siempre pespunteada con destellos de libertad sobre un tejido de lona basta que oprime a un pueblo que nunca ha dejado de ser súbdito...

El 23-F se acabó el sueño reformista en el que nos embarcó Suárez, quien siendo Secretario General del Movimiento Nacional (y bajo la batuta de uno de los cerebros mejor dotados de aquella época, Torcuato Fernández Miranda) consiguió que se "suicidaran" políticamente los testaferros del franquismo (ya vendrá el reflujo, debieron pensar mientras votaban la ley de Reforma Política, y así ha sido...) iniciando un proceso de "devolución" al pueblo, lleno de argucias y maniobras para desmontar a una oposición democrática trufada de "ex" de uno y otro signo, que venían de la cárcel o del ostracismo y que estaban más que dispuestos en muchos casos a ceder en sus principios a la primera de cambio.

El llamado proceso de transición (reforma-ruptura, era el debate) se decantó en una serie de cesiones y consensos (y traiciones y engaños, con todas las letras) que desembocaron en una Constitución que "dadas las condiciones objetivas" de la sociedad española, parecía que era el máximo democrático posible. En 1981, la cosa estalló. Suárez dimitió por razones que muy pocos saben y el poder político pasó (necesitándose un golpe de Estado para ello) a manos de los cachorros del antiguo régimen (Calvo Sotelo y otros que luego aparecerían) que consolidaron el hasta entonces fluido devenir de España. Se entró en la OTAN, se desmontó por completo cualquier potencial rupturismo en el PCE y el PSOE (Fernández Ordoñez tuvo un papel central en esa renovación de élites) y el "régimen de la transición" inició su marcha, creándose toda una serie de instituciones más o menos inútiles para alimentar a las burguesías territoriales varias que siempre piden su parte.
@ Andrés Holgado Maestre. 25-03-2014.
El Estado franquista fue tomado por sus herederos, incorporando a unos cuantos al pastel y se instaló el putrefacto sistema oligopólico que tenemos hoy: Se privatizaron empresas y servicios esenciales, en un proceso que aún no ha concluido, y esas élites se encargaron de hacer incluso una reforma constitucional para asegurar bien el tiro. La democracia que Suárez prometió se ha convertido en una oligocracia plutócrata que ya es evidente para todos: Los consejos de los bancos o las compañías "punteras" de la "competitividad" hispana son los sitios donde se deciden las políticas de los sucesivos gobiernos.

Ojalá que al enterrar a Suárez se entierre también el sistema que ayudó a construir, pero que frustraron aquella tarde. El entierro de Tierno Galván, en 1986, supuso para mucha gente el fin de una ética incorporada a la política y todos sabemos lo que vino después en esa parte del espectro político. Este entierro va a ser el fin de un intento fallido de incorporar ética a la derecha, pues eso fue Suárez, una rara avis a la que usaron y tiraron.

Habla, pueblo, habla...  La Constitución de 1977 la han desnaturalizado en 2011. Hoy enterramos a quien la hizo posible.