lunes, 2 de diciembre de 2013

Piedras fundantes: Hablemos de Constituciones.

Hablemos de la Constitución...
Ahora sale uno de los padres, fueron siete - y más importantes- los ponentes, a saber: 3 de UCD, Herrero y Rodriguez de Miñón, Cisneros, Pérez LLorca, y uno por cada una de sus formaciones, Gregorio Peces Barba, Solé-Tura, Fraga Iribarne y Miguel Roca, el ahora opinante, en orden del voto conseguido, más Tierno Galván que redactó el Preámbulo. Esta Constitución ha durado mucho más que ninguna de las 10 anteriores desde 1812, si exceptuamos los 39 años que duraron una leyes impuestas manu militari. Miguel Roca era, por cierto el menos votado de todos los ponentes aunque representara de hecho en esa comisión al PNV también, pero consiguió sesgar la Constitución en un sentido muy ambiguo en cuanto a la territorialidad por las concesiones que se le hicieron por parte de los otros partidos en aras de una "voluntad de consenso" que terminaría siendo un chantaje permanente y una huida hacia adelante para evadir los problemas e ir cediendo más y más en cuanto a las obligaciones y derechos de todos los españoles (que era el objetivo supremo de esa Ley).

Ahora dice que el modelo territorial "está agotado". ¿Cuánto tardarían en dar ese mismo diagnóstico a un "modelo federal" si esa fuera la opción que resultara en este maremagnum en el que nos hemos metido por la falta de lealtad democrática de esos partidos que NUNCA han defendido a España sino sus privilegios y concesiones desde el "Estado central"?

Le llaman soluciones políticas a lo que es una explotación constante de los recursos nacionales en favor de las burguesías locales que necesitan esa "diferenciación identitaria" como una excusa para soportar el hedor de estar tratando a los "ajenos" como escoria en muchísimos de los casos. Los apelativos que utilizan para referirse a los inmigrantes es un primer paso para su "deshumanización". Quienquiera que haya respirado ese ambiente en el País Vasco o Cataluña sabe de qué estoy hablando.
 
"Soluciones políticas" que rompan la igualdad esencial de todos los ciudadanos españoles ante la ley, NO, GRACIAS.
 
Antes al contrario, se impone una reconsideración de todos aquellos excesos (incluido el "regimen foral" o el "concierto" desigual y profundamente injusto al que se ha llegado tras sucesivas cesiones, (las últimas de AZNAR y Zapatero) tanto en el regimen fiscal como en las relaciones laborales o las políticas activas de empleo, que han supuesto la ruptura de la unidad fiscal de España y la existencia de modelos laborales distintos. Las diferentes tasas de paro que soporta España entre sus Comunidades viene de esa desigualdad fiscal y legal.
¿Se podrá reconducir un diálogo constructivo y democrático que salvaguarde los principios recogidos en nuestra Constitución?
 
Mi respuesta es que NO. No hay voluntad política de hacerlo. En estas circunstancias, las incógnitas sobre el futuro de España (que la población esperaba resolver dando mayoría absoluta a un gobierno que arreglara el desbarajuste) permanecerán durante años, lastrando la economía del país, ante la ausencia de un modelo de convivencia claro, estable y homologable en Europa.
Ese modelo existe y será en el que nos encontremos todos los ciudadanos que queramos realmente serlo. Sin privilegios para nadie.