lunes, 7 de octubre de 2013

Quinientos años de demasiadas cosas.

Piedras fundantes.

Como se va acercando el Quinto Centenario de otro momento clave de la humanidad, cual fue el encuentro en América Central de dos concepciones del mundo muy distintas, yo voy a ir abriendo boca, no sea que me pille ya mayor y no pueda debati
r entonces. Estando en México hace unos años (en Culiacán, nada menos...) tuve que "defenderme" de la horrible acusación de que el analfabetismo (de hoy) en algunas zonas de México (que me extrañaba) era culpa de mi paisano Hernán Cortés... Y esto lo decía un cargo electo del PRI (que llevaba 70 años ininterrumpidos gobernando. Cosas veredes, amigo Sancho. Desde ese momento, en que hacía justo 500 años del descubrimiento colombino de unas tierras que no "podían existir" ya que las cosmogonías "europeas" no las concebían, he tenido algunas ocasiones de debatir estas cosas y tratar de entenderlas y entender mejor un mundo que, de muchas formas sibilinas, sigue siendo "eurocéntrico" para nuestra desgracia.
Lienzo de Tlaxcala, 1556, la visión del vencido.

Pasé largas temporadas, desde Santiago a Toronto, por decir algo y he visto muchas cosas: muchas destrucciones (de algunos guerreros sin conciencia ni moral) y muchas construcciones de miles de artesanos que poblaron esas tierras llevando mucho más de lo que trajeron, por la sencilla razón de que la inmensa mayoría de los cincuenta mil extremeños que emigraron en esas primeras décadas nunca volvieron. Y vi mi tierra allí trasplantada. Volví a mi tierra, a Extremadura, sabiendo mucho más de las dos partes de ese océano Atlántico que hasta HISPANO debiera llamarse, si hubiera justicia... y queriendo y respetando más que nunca a las extraordinarias personas que encontré...

La Noche Triste en la versión que me enseñaron era muy poco creíble: "un puñado de extremeños al mando de Hernán Cortés había derrotado a millones de aztecas en Tenochtitlań"... y yo no me tragaba ese sapo, como algunos otros que intentaron inculcarme, más para justificar matanzas del mismo momento en que me adoctrinaban con esas falacias, que para intentar tener rigor histórico, que nadie reclamaba. Algo parecido les ha ocurrido a muchas generaciones de niños, en España y América, a las que se les ha enseñado una historia siempre sesgada e interpretada desde la óptica del poder, en cada momento. Una pena.

Las cosas, mas o menos, fueron así, según extraigo de fuentes indirectas (Wikipedia) pero que concuerdan con otras mas extensas que conozco, con respecto a totonacas y tlaxaltecas que fueron quienes realmente acabaron con los mexicas-aztecas del Valle:

A la caída de Teotihuacan, siglo VIII d. C., la región de Puebla vio una época de esplendor de Cholula, la ciudad de Quetzalcóatl. Sin embargo, esta ciudad, que llegó a ser una de las más grandes de Mesoamérica (América Central, aunque es inexacto: América del Norte es lo correcto, o así lo creo. Mantendré la denominación por convención) fue abandonada por sus pobladores. En cambio, en la sierra Madre Oriental, Cantona tomaba el relevo como una de las grandes ciudades de ese período. Cantona competía con El Tajín y sus estados satélite por el control de las rutas comerciales del golfo de México. Hacia el siglo X de nuestra era, Cantona declinó también. Un siglo más tarde, los migrantes chichimecas que venían del norte poblaron nuevamente Cholula. Puede verse claramente que los conflictos en la zona no los lo llevó Cortés. No fue tan importante como para inventar las guerras...

Durante este nuevo período, Cholula se convirtió de nuevo en una de las ciudades más importantes de Mesoamérica. Recibió el nombre de Tollan-Chollollan, por remembranza de la Tula histórica y Teotihuacan. Según el códice Nuttall, Cholula pudo ser la aliada nahuatl de Ocho Venado, el señor mixteco que en el siglo XI emprendió una campaña de conquistas en el Mixtecapan. Aunque no era independiente del centro de poder del valle de México, Cholula ocupó un papel muy importante en la política del período Posclásico y fue una aliada importante de los mexicas en el valle de Puebla-Tlaxcala, con Huejotzingo. Por ello, cuando los españoles llegaron a la zona, Cholula fue el escenario de una masacre perpetrada por los recién llegados y sus aliados tlaxcaltecas y zempoaltecas. La Matanza de Cholula, se llamó y en el lienzo que reproduzco está Guernica antes de tiempo...

Los españoles (los extremeños, más propiamente, y p
ara ser precisos, ya que si se mencionan con detalle las distintas naciones de la tierra americana, debiera detallarse igualmente a "los españoles" ya que España estaba formada por diversos reinos incluso y no todos participaron. Decir "extremeños" sería lo más apropiado, pues era ese el origen del grueso de los hombres de Cortés) llegaron a las costas del Golfo de México en 1519. La condición de sometimiento de varios pueblos al poder del Estado mexica propició el establecimiento de alianzas entre los recién llegados y los nativos. Los totonacas de Cempoala (actualmente en Veracruz) fueron de los primeros en aliarse a los españoles, viendo en ellos una posibilidad de liberarse del dominio de la Triple Alianza. (Igualito que ahora...) A partir de ahí, los españoles penetraron hacia el Altiplano a través de la Sierra Norte de Puebla, siendo los primeros europeos que la cruzaron, haciendo paradas en Zautla e Ixtacamaxtitlán, para llegar al valle de Puebla-Tlaxcala, donde los tlaxcaltecas usaron a los otomíes de Tecóac como línea de defensa. Viendo que los otomíes fueron incapaces de detener el avance de los españoles y sus aliados de la costa norte del Golfo, los gobernantes de la "República de Tlaxcala" decidieron aliarse a los recién llegados, también como un medio de deshacerse del yugo mexica. 

El 18 de octubre de 1519, los españoles y sus aliados atacaron la ciudad de Cholula. Los tlaxcaltecas dijeron que fue en respuesta al asesinato de un enviado suyo (de Tlaxcala) a la ciudad, para pedirles que se unieran a ellos y a los españoles. Sin embargo, otras versiones dicen que los tlaxcaltecas "azuzaron" a los españoles contra Cholula y Huejotzinco, por ser aliados de los tenochcas y por tanto, enemigos de los tlaxcaltecas. Esto de "azuzar", aplicado a personas, da idea de la deshumanización que se enseña en las escuelas cuando se quiere representar al "enemigo". Sigamos con la crónica:  Los españoles avanzaron por el valle Poblano-Tlaxcalteca por la región de Huexotzinco, de donde llegaron al Paso de Cortés, en la Sierra Nevada y siguieron a México-Tenochtitlan, de donde fueron expulsados por Cuitláhuac el 30 de junio de 1520. (La Noche Triste, debe ser este momento). Ayudados por los indígenas, los invasores se refugiaron en Tlaxcala desde donde atacaron poblaciones con presencia mexica o aliadas de Tenochtitlan, entre ellas Huexotzinco, Tepeaca, Itzocan y Cuauhquechollan. Tan pocos extremeños poco hubieran podido hacer sin los tlaxaltecas, eso está claro. No obstante, en Tepeaca, Cortés estableció una población española, y el poblado indígena tomó el nombre de "Segura de la Frontera" (Segura es un topónimo extremeño, claro, como la propia Puebla) en 1520. Posteriormente, los habitantes de estos pueblos terminarían por aliarse a los españoles (no debieron ser tan crueles los españoles, aunque siempre cabe la explicación del"temor a los dioses extranjeros", tan socorrida) en la campaña final contra los mexicas y en otras campañas de conquista. Por ejemplo, la gente de Cuauhquechollan acompañó a Pedro de Alvarado en su travesía a Guatemala.  La fusión se produjo en el mismo momento inicial, sobre todo en algunos casos muy estudiados, como el del propio Alvarado o Cortés.

Alvarado, como otros capitanes de los que iban con Cortés, sufrió del cainismo que tanto daño hizo, por lo que ya se sabe, a los indígenas entre sí y a los "recién llegados". Parte del "éxito" fulgurante de la primera ocupación, y seguramente de la hecatombe posterior del "Imperio Español" tuviera mucho que ver con esa característica que nos aqueja. No eramos semi-dioses, ciertamente, pero nadie ha hecho tanto por su patria en toda la historia humana, y nadie ha contribuido como aquellos hombres a cambiar esa misma historia). Otro día hablaremos de La Malinche, sin la que todo ese continuo de casualidades afortunadas para Cortés no se hubiera producido, y hoy sería (por otras razones) alguno de los aventureros perdidos en Florida o en cualquier otra parte de América.

Dejo aquí el asunto, y si en 2019 todavía hay FB, pues eso que llevo de delantera... Aunque hay personajes que me atraen infinitamente más por sus valores humanos, y que traeré a colación, aunque no se cumplan los quinientos años...