viernes, 22 de julio de 2011

Piedra a piedra: Segundos fuera

Segundos fuera...

Así gritaba el árbitro antes de comenzar cada asalto en los combates de boxeo del Campo del Gas en Madrid, hace ya muchos años... Esta imagen me venía a la memoria al leer el artículo “Ideologías” que D. Luciano Pérez de Acevedo y Amo (a quien no tengo el gusto de conocer) publicó en lugar preferente en el Diario HOY, el 14 de julio, precisamente el día de la Toma de la Bastilla en París. Un día oportuno por demás para la “defensa de las libertades” que pretende el autor. Porque hacía falta que ganara el Partido Popular, barriendo en casi toda España y por la mínima en Extremadura, para que pudiera escribirse un artículo así: Una defensa a ultranza del individualismo como ideología, que inevitablemente lleva a una disputa dialéctica con el bando “contrario”. Un combate entre ideologías, por más que el Sr. Pérez de Acevedo niegue la mayor. Vamos a pelear, entonces, si nos da cancha el diario HOY. Segundos fuera...


Comienza afirmando que “a los liberales no nos gustan las ideologías” que es frase vacía donde las haya: el liberalismo ES una ideología (una concepción del mundo, si se quiere) y el neoliberalismo (que es lo que, sin saberlo acaso, pretende defender Luciano) es una ideología radical y sin sustento alguno en la realidad empírica. La afirmación de que “las ideologías pretenden transformar la sociedad según un plan” no es exacta pues algunas lo que pretenden es que no cambie nada en las sociedades, siempre que estén organizadas según sus principios. Pero no podemos detenernos en matices teóricos que no vienen al caso. Que las ideologías sean abstractas y utópicas y que acaban con las libertades terminando en el totalitarismo es de una simpleza tal que no necesita refutación. Lo veremos en seguida.

El autor afirma que las dos guerras mundiales, amparadas por las ideologías (¿cuáles?) “fueron vencidas por la libertad (sic) en 1945... y en 1989, al término de la 'Guerra Fría'”. Si en 1917 acabo la primera, tenemos dos finales para tres guerras. No está mal. La libertad victoriosa en 1945 debe referirse a la Unión Soviética, que parece que cae, en tanto que sistema “socialista” en los 90. El hecho de que unos 3.000 millones de personas en China, India, Brasil y algunos otros países que se autodefinen como socialistas (China e India) o herederos de pensamientos utópicos como es es caso de Brasil, no es suficiente para que D. Luciano modifique su teoría... Los muertos que vos matáis, gozan de buena salud.

Las incursiones del articulista en la teoría política y su interpretación sesgada de lo que suponga Rousseau, o Platón, afirmando que sus objetivos eran el fin de las libertades individuales son absolutamente peregrinas. Siendo abogado debiera saber que la fuente principal del derecho es la costumbre o lo que es lo mismo, los usos y tradiciones que los pueblos de han ido dando a sí mismos. No hay individuos sin grupos de pertenencia y de referencia. No hay individuos (humanos, claro) sin sociedad. No hay sociedades de Sólo -individuos: Todo lo importante, desde la lengua a las religiones o la ciencia ES social. Robinson Crusoe es una creación literaria y Viernes, un imposible.

La deriva que va tomando el autor para llevar el ascua a su sardina (Extremadura-libre-de-ideologías-por-fin) constituye lo que se llama un “wishful thinking” y un juego con dados marcados. Mezclar a Cayo Lara con Lord Acton y Zapatero, para hacer una defensa del neoconservadurismo que puede tener sentido en una zona superdesarrollada (Chicago o así) donde la sociedad civil genera nueve décimas partes de la actividad de esos territorios cuando la estructura social y económica de Extremadura se aproxima más a Kazakhstan (por el enorme peso del sector público en la vida económica) es sencillamente hacer trampas en el solitario, o no tener mucha idea de que cuando se habla de liberalismo (en Europa, ojo, por que en América del Norte los liberales son los demócratas progresistas...) se está hablando sobre todo de un sistema ideológico que propugna una determinada organización económica. No puede haber “armonía y concierto entre los individuos” cuando la desigualdad de estos es tan grande.

El estado democrático y social de derecho, como se define el nuestro, no es ni puede ser totalitario porque busque activamente la igualdad de oportunidades. Una orquesta necesita un director (y eso no le hace dictador) y no puede estar formada por solistas. El estado de bienestar (o socialdemócrata/democristiano si Vd, quiere ideologías que lo definan) no es totalitario: es casi un arte, que desde luego requiere la honestidad más absoluta en sus dirigentes.

El liberalismo, afirma, es el primer movimiento político (acabáramos...) que quiso promover el bienestar general. Nunca ha sido así. En ninguna parte. Y fijar que “sus principios son el valor absoluto y primario de la libertad, la propiedad privada, el estado de derecho, la tolerancia y la cooperación entre los individuos y los pueblos...” es un conjunto inasumible de medias verdades y fuente de fundamentalismos “absolutos” que son los que de verdad llevaron al mundo no ya a dos guerras mundiales (para repartirse los mercados, sobre todo,,) sino a centenares de guerras en todo el mundo desde que surgió ese capitalismo salvaje que defiende. Su “individuo” es un producto social y solamente en la sociedad bien organizada tiene posibilidades de desarrollarse. Y el Estado es quien garantiza (lea el Leviatán...) que el hombre pueda ser libre. El resto de su artículo es una vuelta a la “yenka”, hablando de derechas e izquierdas, en una terminología que no engaña a nadie. El mundo es hoy, y siempre ha sido, un lugar mucho más complejo de lo que pueden explicar concepciones políticas egoístas e insolidarias, que son las que Vd. defiende al amparo de la ideología neoliberal que profesa, por mucho que la niegue. En este mundo de hoy, el compromiso entre los grupos sociales organizados (eso que se llama socialdemocracia, mire Vd.) es lo que podrá hacer que siga mejorando el bienestar en todo el mundo. El individualismo (de las gentes y las naciones) llevaría, de nuevo, a la guerra y a perpetuar las injusticias y las desigualdades. Fin del primer asalto...

Andrés Holgado Maestre. Sociólogo
(Publicado en el Diario HOY, el 22 de Julio de 2011. Sección Opinión, pág. 18.
En Mérida (España) y julio, 2011.
http://extremenian.blogspot.com