miércoles, 14 de mayo de 2014

Elecciones europeas opacas o Peras al olmo.

Clamé al cielo y no me oyó...
Tengo bien presente que pedir transparencia y respeto escrupuloso a las normas democráticas comunes en todos los países que consiguieron en los últimos dos siglos y pico romper las marañas de la arbitrariedad en la que se sustentaban los "antíguos regímenes", no es asunto sencillo. España tiene una historia llena de altibajos en ese proceso de democratización y de asunción por su pueblo de su propia soberanía y eso nos pesa. Puede decirse, sin exageración, que somos actualmente más un país de trileros y prestidigitadores, como se viene demostrando en varias esferas relacionadas con "lo público", de modo que pedir transparencia sería mucho pedir, aunque estuviéramos hablando de elecciones y su limpieza inmaculada como se exige.

Pero se trata ahora de Elecciones Europeas, cuyo esquema y consecuencias se ponderan en el ámbito europeo, más estricto en estas cuestiones, que pudiera tener algo que decir cuando se sepa que aunque España sea una sola circunscripción, porque así lo definen los tratados y los reglamentos de esta elección al Parlamento, que ha definido nuestra contribución en 54 electos que representan a TODA España, y que deben elegir todos los residentes en España con derecho a voto, en listas únicas y no susceptibles de confusión entre las distintas opciones, se ha convertido por mor de la aplicación "alegre" de una normativa autonómica impropia (de 1985) que rompe esa circunscripción y hace de estas elecciones un galimatías en el que el elector NO PUEDE saber en realidad a quien vota, al haber listas con nombres de partidos y nombres de candidatos diferentes e incompletos. según criterios ajenos a los que exige la transparencia.
@Andrés Holgado Maestre.
Alguna de las opciones presentadas claramente ocultan información a sus potenciales votantes, que no saben ni a quien votan en realidad o qué orden ocupan en la lista general los candidatos "locales" que se les ofrecen. Trilerismo, en suma.
España está en Europa e hizo Europa en otros tiempos, y ahora debiera contribuir en ese proceso, pero hasta mirando el mapa pareciera que está columpiándose en sus prácticas, haciendo cosas que ninguna otra nación hace, y cualquier día nos pillan en renuncio y nos dicen que nos falta algún hervor.

Con tantos problemas en presencia, ¿A quién le importa la limpieza en las elecciones? Todo lo que nos pase, lo tendremos merecido, si los 27 partidos o agrupaciones que cumplen rigurosamente con las normas, no denuncian a los tramposos. Ojalá.

Andrés Holgado Maestre, 14 de mayo, 2014.