martes, 21 de enero de 2014

Piedras en la charca (3).



Cuando yo era niño (antier, como quien dice) había unos bichos en la charca de mi pueblo a los que llamábamos "marrajos" y que se parecían mucho al "ambystoma jeffersoniano" este de la foto, que por lo visto sigue existiendo en México y Estados Unidos. Como hemos tenido tanta cosa de ida y vuelta entre las dos zonas (desde el pimiento a la chumbera, acaso pasando por al ajolote que es como se le llama a estas salamandras en México, y que aquí suelen llamarse tritones) yo ya no sé dónde se darían antes estos bichinos y si son los mismos...
Axolote (Ambystorma jefersonianus)

Yo si que recuerdo que parecían cocodrilos pequeñitos y enterré uno con la idea de estudiarlo "cuando fuera mayor". No he encontrado el esqueleto y creo que ya ni existen en esa charca, aunque tengo que hacer averiguaciones... Antes había tencas enormes en la misma charca, y ranas por todas partes, pero ahora me parece que no hay tanta vida...
Todo esto me ha venido a la mente porque un amigo Javier, que ha recorrido aquellos parajes, por cierto) ha echado en falta un dragón en una bandera y crías de dragones se creían los antiguos que eran estos anfibios. El otro motivo que me ha llevado al marrajo es el observar que persiste en todos los casos en Extremadura la tendencia autodestructiva de echarle la culpa al adversario político próximo de todo lo malo que ocurra, sin que quepa el más mínimo rescoldo para la autocrítica y el trabajo conjunto para mejorar nuestra tierra. 
 Ya hablemos de trenes electrificados, de carreteras, de aeropuertos, de oposiciones, de transparencia, de eficacia o de corrupción, siempre aparece el "y tu, más" para acabar con cualquier debate, por más que todos convengan en que la charca está pidiendo un buen drenaje, si se quiere que la vida resurja.
Mis marrajos se extinguieron ya, siendo carnívoros, porque seguramente antes se extinguieron otros de la cadena trófica. Hambre y sed de justicia hay... y eso pasa por trabajar todos en la misma dirección: la de la decencia.