martes, 17 de mayo de 2011

Crisis o cambios...

El capitalismo, en crisis global. (*)
Cortesía de El Periódico 
Hace 30 años, P. M. Sweezy escribió un ensayo con un título similar y lo traigo a colación como ejemplo de que el debate sobre el capitalismo y sus crisis no es nada nuevo en los ámbitos de la izquierda. Pero ese debate hoy no encuentra espacio porque el poco disponible se dedica a la “crisis del socialismo” en la que el consenso parece unánime. En seguida hay que advertir que hay una trampa saducea en el propio planteamiento ya que el capitalismo y el socialismo son sistemas de producción ambos, por una parte, pero, mientras que existen “partidos” socialistas en muchos países, no hay partidos “capitalistas” (estoy dispuesto a rectificar si alguien aporta alguno) en ningún país del mundo, lo que hace que la confusión (no solamente semántica) vicie esa comparación de raíz. Dicho esto, vengo a adelantar mi teoría de que lo que está en peligro de desaparición en el mundo, en lo que se viene llamando la mayor crisis financiera de la historia es... el capitalismo.
Andrés Holgado Maestre, Sociólogo.En Mérida (España) y Mayo, 2011
La ilustración que tomo desde El Periódico de Extremadura (que eligieron ellos) es muy sugestiva, pues muestra los dos tipos de capitalismo (reglado o salvaje, que bien se pudieran representar en esas dos monedas con tan distinta historia y significado) a los que me referiré en detalle algo más adelante.
Nadar contra corriente ejercita mucho los músculos, de modo que habrá que ponerlos a trabajar para remontar esa corriente que se inició con Solidaridad en Polonia y los acontecimientos que siguieron en la Europa del centro y del este en esos años 90. El socialismo real (socialismo como sistema social) quedó declarado muerto y a su sepelio asistieron alborozados todos los deudos (y algunos acreedores). La libertad, el liberalismo, el capitalismo en suma (una suma imperfecta, pero no vamos a andar con decimales...) había vencido y algunos se dijeron para sus adentros: “El fantasma del comunismo ha desaparecido; esta es la nuestra.”
Pero el socialismo era también dual (como mínimo) en su modalidad real y pervive, y bien vivo, en exóticos países sin importancia para los exquisitos pensadores académicos occidentales, tales como China o así. Habrá que volver sobre lo que supone este “hecho despreciable” para la teoría política neoliberal, que parece haberse constituido en el único pensamiento posible, e incluso nos extenderemos en el “socialismo” en Europa, cuando se pueda, o el socialismo pan-árabe, que también se puede describir... Pero ahora no toca.
Hay también dos clases de capitalistas y ya que ni partidos necesitan, para distinguirlos tendremos que hablar de personas, aunque esté feo. Está el grupo de los que basan su riqueza (y la emplean) en la aplicación de su talento y su capacidad para combinar los elementos de la producción (empresas) y crear riqueza real. Edison, Gates, Barreiros, Krupp y millones de gente emprendedora que ha aprovechado las indudables ventajas de la libertad que “el sistema social capitalista” permite, y que son la base de la superioridad de ese sistema sobre sistemas anteriores de producción. El ciclo Mercancía-Dinero-Mercancía, se decía.
El otro bloque de capitalistas (financieros-especuladores) también tiene una larga historia de nombres sonoros, desde Fúcar (Fugger, para los sajones), March, Soros o, últimamente Warren Buffet, gran inversor en fondos soberanos y dueño de una empresa que, vaya, se llama Moody's y que es muy productiva ella. Juez y parte a la vez. Y eso que no quiero hablar de Madoff (1) (en la cárcel, de momento) porque ya le dediqué otro trabajo. Capital improductivo y pernicioso hasta puntos ya vistos: agujeros negros de la fiscalidad pública, en la que los impuestos se reconvierten en dividendos. A esto le estamos llamando “crisis”.
Y aquí estamos. La caída del socialismo soviético (un amigo me lo vaticinó en 1984, con algo que entonces me pareció pueril – afortunadamente, hoy sigue siendo mi amigo) se debió a que mientras Lenin tuvo la inteligencia para integrar la organización del trabajo o los avances científicos y tecnológicos de entonces en la URSS, el anquilosado sistema “sovietizado” prohibió las fotocopiadoras y los Personal Computer, por que atentaban contra el control político que ejercían. Su caída era inexorable a partir de ahí ya que se vió fuera de Internet en sus pasos iniciales, y convirtió en obsoleta la gran industria soviética. En China (cinco mil años sirven para algo) no solamente no los prohibieron (esos artefactos malditos): Se subieron en el tigre y terminaron comprando, años ha, la división PC de IBM, que ahora se llama Lenovo. La salud de China y Europa no es comparable hoy, y solamente en los derechos y libertades les ganamos. Al tiempo.
Racionalidad técnica y estructura política: A Weber le hubiera encantado vivir hoy. Y a otros gigantes del pensamiento, sin duda.
La libertad de mercado produce para las personas con voluntad e imaginación la posibilidad de cambiar su mundo y su entorno y ello hace al sistema capitalista flexible y capaz de cambiar. Pero, cuando un grupo dominante trata de saltarse cualquier límite socialmente deseable para conseguir, forzando al propio sistema, un beneficio que solamente conduce al consumo suntuario o al control político que les asegure esa desviación del fin último de cualquier sistema social, que no puede ser otro que satisfacer las necesidades humanas, entonces esos grupos se convierten en un peligro para el sistema social. O el sistema acaba con ellos (la relación entre una “Especulación Globalizada” y un "Poder Político Fragmentado", hace muy peligrosos a los especuladores) o ellos mismos acabarán con el sistema. Habrá que seguirlos de cerca.

(Nota bene: Acababa de enviar yo a El Periódico este texto, hace siete días, cuando dos días más tarde estalló el "caso Strauss-Kahn", que a mi me parece el último episodio -de momento- de ese enfrentamiento entre una fracción "reglada" del capitalismo, que representaría el francés, y la fracción "salvaje" a la que Lipsky (el sucesor que le faltó tiempo para ir a cubrir el hueco en el FMI) tiene todo el aspecto de pertenecer. Esta secuencia requerirá otro comentario, cuando decante...) (a 17 de mayo, 2011) 
Andrés Holgado Maestre, Sociólogo.
En Mérida (España) y Mayo, 2011. 
(1) El trabajo sobre Madoff (Tragedias griegas y farsas modernas) está en: http://www.elperiodicoextremadura.com/noticias/noticia.asp?pkid=551552.

Piedras en ruinas: ¿Dónde está Europa?

¿Dónde está Europa?


Estos, Fabio, ¡ay dolor!, que ves ahora
campos de soledad, mustio collado,
fueron un tiempo Itálica famosa.
...
Esos versos eternos de la “Canción a las ruinas de Itálica” de Rodrigo Caro (1573-1647) muy bien hubieran podido venir a la memoria de los que contemplaron la Europa de 1945, al acabar la terrible guerra (una de las decenas de guerras en los últimos trescientos años de un continente proclive a la autodestrucción... En cambio, en 1951 se daban los primeros pasos para la constitución de la CECA, con la que se ponen los cimientos de un monumento político, el más importante acaso del mundo, dedicado a la racionalidad, a la paz, al sentido común y a la colaboración (eso sí, se les coló, quizá inevitablemente, la burocracia, que no se puede tener todo...) que vendría en llamarse, con el tiempo, la Unión Europea.
El objetivo primero y principal era hacer imposible la guerra, controlando los elementos necesarios para hacerla, fomentar la igualdad entre los países que la formaban, de modo que se favoreciera la estabilidad que vendría propiciada por una convergencia de intereses y de situaciones que habría de ser el cemento de la cohesión de esa unidad política racional. Esos eran los objetivos y la base ideológica se estableció desde la democracia cristiana y la social-democracia (limpias de extremos nacionalistas, tan dañinos en la historia europea y despojadas de cualquier pretensión mesiánica o totalitaria) en un equilibrio y una apuesta difícil (de ahí los avances siempre trufados de sinuosidades) pero que acaso era la única apuesta posible. Y supieron hacerlo y avanzar en ese proceso, contra tantos problemas y agoreros que vaticinaron su fracaso o denunciaron como “un mero mercado” lo que iba claramente mucho más allá.
En los 70 las crisis del petróleo y sus secuelas económicas (más fuerte que la de ahora, habría que decir, y más real) sirve a Europa para salir reforzada y ampliada, con una clara visión de que unida puede ser más operativa en un mundo que empieza a ser percibido como una economía globalizada. En los 90, la desaparición del telón de acero crea unas nuevas condiciones en Europa que modifica los equilibrios preexistentes, comenzando a aflorar (aunque todavía en forma débil) algunas fracturas (Croacia-Serbia y de nuevo Francia-Alemania representando cada una posturas contrarias en algunos conflictos) en las posiciones internacionales de una Comunidad cada vez más fuerte económicamente pero sometida a una debilidad política estructural, pues no en balde alguno de sus países punteros tiene (y mantiene) intereses geoestratégicos distintos. Aquella crisis, en cualquier caso, parece reforzar a europa, pese a todo, pero a quienes favorece en forma clara es a los defensores a ultranza del neoliberalismo, que se piensan (quizá demasiado pronto...) triunfadores sobre un “socialismo real” (el soviético) que pareciera desintegrarse.
Luego se verá que no fue tanto así: China y varios otros países (entre ellos la propia Rusia y su esfera) se encargarían empeñarse en seguir vivos y activos...
Y así nos plantamos en 2008, cuando una crisis financiera (aún hay división de opiniones sobre si es una burbuja accidental o una estafa monumental) planteada en un entorno prácticamente salvaje al dominar absolutamente la teoría económica los neoliberales citados (no se conoce un economista en Europa que defienda un Estado potente, mientras que son centenares los que quieren jibarizarlo) hace que en Europa se olvide de los principios de la convergencia defendida hasta entonces y una vuelta a la defensa de los “intereses nacionales” que conduce a la práctica dinamitación de las estructuras de las ayudas europeas, que desvían sus fondos de una forma clamorosamente oculta hacia los rescates finacieros de... los bancos nacionales comerciales respectivos y de los grupos nacionales más poderosos.
Pareciera que un observador neutral podría recuperar a Caro y decir:

Y a ti, a quien no valieron justas leyes,
fábrica de Minerva, sabia Atenas,
emulación ayer de las edades,
hoy cenizas, hoy vastas soledades,
que no os respetó el hado, no la muerte,
¡ay!, ni por sabia a ti, ni a ti por fuerte.

El paro y la desigualdad se instalan en distintas zonas europeas y dentro de los propios países, de forma que la convergencia que tan difícilmente se había ido consiguiendo se pierde en pocos años y crecen unas diferencias insoportables, agravadas por la ampliación, por otra parte inexorable y coherente con los propios principios fundacionales de la Unión, de un modo que resulta muy extraño entender que Alemania (por ejemplo) tenga tres veces menos paro que España, (ello no es óbice para que un banco español compre bancos en Inglaterra o Polonia, como si fuera un nuevo Craso, con lo que el PIB per capita de España cada vez sería menos comparable al de otros países de su entorno) o que, en la propia España, en Andalucía se triplique el paro existente en Euskadi (ambas con gobiernos regionales socialistas, por eso las destaco). ¿Que ha pasado con Europa? Cómo otro autor clásico español, Jorge Manrique, dijera, antes aún que Caro:
No mirando nuestro daño,
corremos a rienda suelta
sin parar;
desque vemos el engaño
y queremos dar la vuelta,
no hay lugar.
Andrés Holgado Maestre. Sociólogo. Mérida (España) y Mayo, 2011.http://extremenian.blogspot.com

Parece que el Euro no tiene vuelta atrás y no hay formas de que cada país pudiera salir de esta situación de desigualdad, que solamente favorece a los poderosos, países o personas. ¿Dónde están los líderes de la socialdemocracia, desaparecidos o en vías de extinción en Francia, Italia y otros sitios?. ¿Dónde los democristianos, devenidos en Berlusconis?. Sigue Manrique, previendo el futuro:
¿Qué se hizo el rey don Juan?
Los infantes de Aragón
¿qué se hicieron?
¿Qué fue de tanto galán,
qué fue de tanta invención
como trajeron?

¿Quién salvará a Europa y a lo que ella representa de decencia en un mundo asilvestrado?. Esta es la cuestión central acaso: o la socialdemocracia equilibra las situaciones de las gentes en el mundo, en todo el mundo, o la disgregación y el enfrentamiento (la barbarie, se decía antes) volverán a adueñarse del planeta. Los felices 2000 del liberalismo desbocado se han disuelto como el azúcar en el agua, y con Manrique, lloramos por la perdida prosperidad falsa y relampagueante:
...aquella prosperidad
que tan alta fue subida
y ensalzada,
¿qué fue sino claridad
que cuando más encendida
fue amatada?

Y vuelve Rodrigo Caro a contemplar las ruinas del edificio de una Europa que era un sueño de la razón y se ha convertido en una pesadilla de los mercados. De ser ejemplo moral y ético para el mundo, parece haberse convertido de nuevo en una jaula de grillos...

...pero mal pido el único consuelo
de todo el bien que airado quitó el cielo
Goza en las tuyas sus reliquias bellas
para envidia del mundo y sus estrellas.

Andrés Holgado Maestre. Sociólogo
En Mérida (España) y Mayo, 2011.
http://extremenian.blogspot.com