lunes, 9 de junio de 2014

El sistema está en crisis...

CRISIS DE SISTEMA.

Hace ya tres años que el sistema está en crisis probablemente imparable porque la codicia de ciertas personas no conoce límites y después de haberse "apoderado" impunemente del Estado mediante el infame artículo 135 ya piensan que no tienen freno.
Esta crisis sistémica, con partidos "de gobierno" disolviéndose como azucarillos en el café caliente de sus contradicciones tiene a un PNV maniatado, un CiU sin otro futuro político que la persecución desde un lado u otro de sus dos caras, un PSOEsin pulso alguno excepto en los sitios donde aún representa a cierta clase "obrera" (decir que hay obreros en Extremadura o Andalucía es mucho decir: la composición de "clase" del PSOE en esos territorios es más de bajo funcionariado y capas de subempleados o desempleados) y un PP que ha perdido 6 millones de votos en dos años y pico, cuando todo el mundo, desde pensionistas a clases medias que eran su apoyo, están percibiendo con claridad que gobiernan para otros intereses. La descomposición de este sistema de partidos (y sus adláteres tipo UPyD, que cifra su "defensa de la unidad de España" en su entrada en el grupo neoliberal (ALDE) del Parlamento Europeo al que esa unidad (cualquier "unidad" les importa un pimiento) es un hecho.
La abdicación de Juan Carlos en este contexto, diga lo que diga el intoxicador oficial del régimen, viene a confirmar la caída del sistema de la transición y se orienta a evitar, mientras puedan, que esa crisis sistémica se lleve por delante a la propia monarquía, que es el gancho del que penden todos los privilegios ilegítimos que se arrastran en España desde la etapa franquista en la que se creo, manu militari, el ESTADO que vino a suplantar la legalidad republicana que emergió cuando Alfonso XIII abandonó España, en lo que constituyó una abdicación de la Corona de facto.

Las cosas están así planteadas y la "encuesta" escala 1:1 que ha supuesto la elección de eurodiputados en circunscripción única (pese a todas las trampas introducidas por esos politicastros que nada respetan la voluntad popular) no ha dejado lugar a dudas para cualquier analista político: El sistema salido de la transición, en ninguno de sus "territorios", resulta ya estable porque la población ha empezado a decir "basta ya" a TODOS los responsables, que son esos mismos líderes que reciben mes tras mes la consideración de "mayor problema del país". La corrupción y el desempleo que esta genera son en una gran medida culpa de esa "clase política" abyecta, y de los bancos a los que sirven.
Si alguien tiene otro análisis, que lo exponga. Y concluyo: salir de una crisis sistémica exige, como condición necesaria salir del sistema o cambiarlo de arriba abajo o de abajo arriba. Esa es la situación en la que estamos. El agua está baja y hay que unir los puentes. Suerte.