martes, 30 de octubre de 2012

Piedras en las vías: ¿Estado fallido?

¿Es España un Estado fallido?

 ¿Tendrá que cambiar Espriú el nombre a "La pell de brau"?

    ¿De verdad hay gente que piensa que España es un estado fallido? Esta mañana me preguntaba y le preguntaba a los amigos que compartimos espacios y palabras en la red esa cuestión tan "sencilla". Parece obvio, oyendo hablar a Mas y a otros "dirigentes" políticos que sus respuestas son afirmativas y que el Estado español (reformado en el 77 y fundamentado en la Constitución que se redactó ese año) habría resultado fallido y por tanto debemos irnos de él, visión Masista de la cosa, o convertirlo en un Estado federal (eso sí, asimétrico, con lo que vaya fiasco de concepto de lo "federal" que tienen algunos bobos o interesados en la desigualdad permanente y privilegiada que disfrutan...). Ese es su diagnóstico y su visión. El mío es otro. Vamos a analizar estos asuntos, en momentos que debe tratarse de estas cosas, que creo que importan más que los cinco-ceros a tutiplén con el que nos roban tiempo los medios de "descomunicación"...

    Si España fuese un Estado fallido como pudiera indicar el afán de CiU por separarse, no debemos olvidar que ellos mismos, CiU, han hecho ímprobos esfuerzos porque así fuese: vendieron “gobernabilidad” a precio de oro en cada ocasión que les fue posible en estos treinta y tantos años, vaciando el proyecto autonómico en cuanto que se han enfrentado con gobiernos débiles, que puede decirse que han sido todos, pues su debilidad no se basaba en unas prácticas parlamentarias por otra parte inexistentes (varias veces un gobierno ha perdido votaciones en el Congreso sin  repercusión alguna...) sino en la propia debilidad conceptual y hasta intelectual de muchos de los dirigentes “nacionales” que nos hemos dado quienes, salvo excepciones, no han tenido otro concepto del poder que el de poder medrar, pasando por encima del interés general de una nación a la que muchos nunca han entendido, por la simple razón de que España está muy por encima de sus capacidades intelectivas u de sus conocimientos históricos y políticos. Los pocos que hubieran podido entender a esta gran nación, optaron por apartarse ante los navajeros de la “clase política” así autodenominada.

    CiU y otros sectarios han desangrado al Estado español (hay unos despilfarros en obras públicas en Cataluña que dejarían pequeño el famoso Aeropuerto de Castellón, si alguien se molestara en catalogarlos, como son trazados a base de túneles y puentes sin cuento para reducir 10 kilómetros la distancia entre poblaciones de 3.000 habitantes ) y ahora, cuando tendrían que afrontar las dificultades de un mundo globalizado en el que el trabajo se ha desplazado acaso irremisiblemente, resucitan la xenofobia y el peor nacionalismo (el excluyente) para engañar a los ciudadanos, ganar tiempo,   esconder su incompetencia y rehuir sus responsabilidades en los déficits millonarios a los que han llevado a Cataluña, con fondos centrales en su mayoría.

    España no es un Estado fallido: tenemos unos políticos fallidos en casi todos los niveles, debido a su codicia o a su ignorancia (o a ambas cosas) y al desprecio que demuestran hacia los contribuyentes. Hace falta una catarsis, pero no creo que pueda ésta venir desde Cataluña precisamente. Si hay una región en la que se ha vivido por encima de sus posibilidades reales (como les encanta recitar a los nuevos conversos al neoliberalismo) desde 1977, esa ha sido y es Cataluña: Olvidaron la austeridad sumidos en la locura de la diferenciación. Que lo paguen. Y el otro componente que debe tener la política en estos tiempos, aparte de la austeridad, que no es otra cosa que la DECENCIA, me temo que nunca la han tenido, desde los tiempos que algunos quisieran olvidar de la Banca Catalana... De aquellas lluvias, ¿verdad, Jordi?, vienen estos barros...

    Austeridad y decencia. De eso, en Extremadura, sabemos mucho. Pero no seré yo quien caiga en generalizaciones similares a los catalanistas: Los extremeños que trabajan en Cataluña desde hace décadas también podrían darles alguna lección de ambas cosas.  Vamos a llevarnos bien, que todos saldremos ganando.

Andrés Holgado Maestre, En Mérida (España) y noviembre de 2012. http://extremenian.blogspot.com