miércoles, 17 de agosto de 2011

Ordago de China a los jugadores de chica...


Jugadores de chica...

perdedores de mus. Así reza una de esas frases hechas que se utilizan en ese juego tan español, de azar y de envites, cuando un jugador tiende a buscar pequeños beneficios jugando en las primeras fases de la ronda, cuando suele haber poco en juego y los otros jugadores están pensando en los envites gruesos del final... No soy yo un experto en ese juego, donde creo que se usaban “amarracos” en vez de dinero, ya que el juego estuvo prohibido durante décadas y en cambio el mus nunca perdió la popularidad. Los jugadores supieron adaptarse a las circunstancias...
Ahora se está dando una situación en el mundo que a mi me ha traído a la memoria ese juego y sus distintos estilos. Las agencias de clasificación de riesgos (las tres hermanas norteamericanas de dudosa paternidad) llevan un par de años “jugando a la chica” y envidando contra Grecia, Irlanda, Portugal y nosotros mismos, consiguiendo pingües beneficios para sus dueños y clientes (alguno tiene los dos caracteres) y sobre todo echando un pulso a la débil unidad política de la UE, que no ha sabido reaccionar nunca a tiempo ante desmanes técnicos como son la calificación como “bono-basura” de bonos denominados en Euros, de países plenamente integrados y apoyados por el propio BCE. Las agencias han venido envidando contra la chica y los otros jugadores se han achicado.
De modo que, habiéndoles salido diversas manos a pedir de boca, consiguiendo doblar sus beneficios apostando contra esos países sin valor para responder con la fuerza que podrían darle sus bazas (regulaciones, tasas, creación de otras agencias, etc) han decidido en los últimos días envidar a la grande (primero contra España e Italia, e incluso Francia, con un modelo de juego similar y ya probado) y después contra el primero de la clase en cuanto a deuda soberana, que no es otro que Estados Unidos, que dejaría de ser AAA, especulando también con cierta debilidad política de un Presidente peculiar que tiene en contra a sus dos Cámaras. Todas las condiciones parecen dadas para que la estrategia de arrancarle a los estados el máximo de beneficios en sus emisiones, e incrementar así el valor de la única mercancía que venden esos sujetos, el dinero, diera su fruto y las emisiones sucesivas de deuda de los Estados Unidos subieran su prima de riesgo y se dificultara aun más la “recuperación” de la economía que algunos vaticinan.
Pero aquí ya cambian los jugadores de la partida y entran otros a los que no les gusta que les vengan con faroles, y que quieren en forma imperativa una estabilidad financiera que les es esencial para su política interna y su estrategia global. China, que es palabra mayor en la geopolítica, en la economía y en las finanzas mundiales. China, que siendo la principal acreedora de Estados Unidos, sencillamente no puede aceptar que unos mindundis puedan hacerle perder miles de millones si ellos tuvieran que negociar parte del paquete de deuda norteamericana que poseen. China que, curiosamente, siendo uno de los pocos países que aún se declaran pertenecientes al “socialismo real”, se convierte en el guardián de la ortodoxia del capitalismo industrial (en el que basan su estrategia de desarrollo) y que no quieren que sus plusvalías, obtenidas con la producción y el comercio, se las apropien sin más esos capitalistas improductivos y especuladores que conforman hoy el grueso de los grandes “inversores” occidentales, usando a esas agencias como arietes y como excusa.
China (y los mismos Estados Unidos y acaso Europa, que ahora acaso sepa reaccionar, haciendo valer ese Euro tan objetivamente fuerte, si fuera estable políticamente...) va a refundar el sistema financiero (eso que tanto prometieran Sarkozy y Obama) exigiendo la creación de agencias independientes e incluso que se prescinda del dólar como moneda de referencia mundial.
China no es “jugador de chica” y ha dicho, o está a punto de decir, un órdago que no podrá quedar sin respuesta por los otros jugadores, so pena de que se lleve, China, el santo y la limosna. Vamos a ver que cartas tiene cada uno en su mano, y quienes pueden seguir jugando (aunque sea con malas cartas) y a quienes hay que expulsar de la sala de juego, por hacer señas falsas, que es una trampa que no se tolera... Lo veremos en los próximos días, aunque siendo un tema de tan enormes proporciones, conllevará incluso la necesidad de alguna Conferencia mundial. Pero yo me atrevo a vaticinar que esas agencias tienen los días contados. Les llegó su San Martín.
Andrés Holgado Maestre. Sociólogo
En Mérida (España) y agosto, 2011.
http://extremenian.blogspot.com