miércoles, 23 de enero de 2013

Piedras en los radios de la rueda de la cultura

Poner piedras en las ruedas de un carro, que además es casi el único vehículo que puede sacar esta ciudad en la que vivo de un barrizal de inepcia galopante, parece ser el deporte más extendido. Escribí esto hace unas semanas y lo traigo de nuevo, porque los peligros para el Conservatorio de la ciudad persisten. Vamos allá:
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La Música, ese prodigio…
Andres Holgado Maestrepor Andrés  Holgado Maestre, Sociólogo
Hace una semana tuve la fortuna de asistir al estreno de una obra denominada “Pax” dentro de un concierto de Navidad absolutamente extraordinario que nos ofreció, al pueblo emeritense, el Museo Nacional de Arte Romano y la Fundación de Estudios Romanos. La asociación Amigos del Museo, el Ayuntamiento y la Fundación Caja Extremadura colaboraron en el evento, que protagonizaron, en forma magistral ALIA MUNDI (una asociación de diversos músicos de Alburquerque, dirigidos por David Alvarez y el coro ARTE VOCAL, de Villanueva de la Serena, excelente agrupación que ha recibido ya en 2009 el máximo galardón que pueda tener una coral en España, dirigida por Manuel Guisado Rodrigo.
El Concierto constaba de dos partes bien diferenciadas, en la que la primera ya mencionada, PAX, con un impresionante montaje de imágenes de las guerras que asolaron España y Europa en el siglo pasado, constituye una llamada a la paz que nunca debiera de dejar de ser el horizonte vital en el que estemos.
La fuerza de la música y la brillante interpretación del coro, con un solista excelso en un “Benedictus” inolvidable, hizo enmudecer de emoción al público que lleno la sala principal del Museo.
La segunda parte, propiamente navideña en el sentido más alegre que suele dársele a estas fiestas, (por más que el profundo sentido de llamada a la paz es el que debiera primarse, tal como se hizo con la primera parte) y tanto la pequeña pero muy bien conjuntada orquesta como el coro lucieron sus habilidades con villancicos de distintas procedencias, desde la Africa interior al Canadá de Cohen. Un concierto inolvidable que acabó con público y coro entonando (después de una versión muy lograda por parte del propio coro) la primera frase del Adeste Fideles…
Fue una noche preciosa, en la que músicos extremeños de distintas localidades pero a los que les une una sensibilidad musical y una ilusión y un trabajo que se hizo notar en cada pieza, volvieron a demostrar el gran nivel que podemos alcanzar cuando nos lo proponemos. Enhorabuena y gracias a todos ellos.
Hace unos días también escuché en la radio que el Conservatorio de Almendralejo ha recibido el tercer premio a la calidad educativa en un certamen nacional, en otra prueba de buen hacer. No pude evitar el sentimiento de orgullo al ver a estas dos agrupaciones y al oír esta noticia, porque eso demuestra que no está todo perdido en materia cultural en Extremadura. Incluso en Mérida, que tiene problemas con su Conservatorio hoy, es de esperar que se superen, pues si hay un elemento de promoción económica importante (y no deslocalizable…) para esta ciudad, ese es la cultura, y la música es parte esencial de la misma. Animo, que de todas las crisis se sale cuando se conoce el camino.
Viva Extremadura en todas sus artes.

Hasta aquí la transcripción, pues mandé el texto a una revista gratuita (Siempre Cerca) que también atraviesa sus problemas para publicar dada la atonía general de un ciudad que más que dormir en su historia pareciera desfallecer... Ojalá que la saquemos adelante entre todos los que la queremos.