martes, 1 de noviembre de 2011

El fracaso de Europa; El Ocaso de la razón.

El ocaso de la razón; La UE en peligro.

Con la convocatoria del referendum en Grecia, incluso cuando aún no se conozca la pregunta o preguntas concretas que se planteen, acerca de la aceptación o no de unas políticas europeas dictadas tarde y mal y después de que ya se hayan exacerbado hasta límites insospechados las presiones sobre Grecia por parte de los “defensores de la estabilidad financiera por encima de todo”, ha quedado en evidencia para todo aquel que quiera verlo que la UE pudiera estar asistiendo a sus últimos días...

Y no será Grecia la causante de esta debacle sino solamente la primera víctima. Los dirigentes europeos de las tres fuerzas políticas más importantes en el Parlamento Europeo (Socialistas, PPE y Verdes) no han sido capaces de desarrollar líneas de acción políticas que forzaran de alguna manera a sus gobiernos en cada país a realizar acciones coherentes de defensa de la Unión, por encima de los miopes intereses particulares de cada uno de esos países. El ataque al Euro por parte de los financieros, (sin otras líneas de negocio en que pensar por la propia atonía que ellos mismos han provocado) sólo se puede entender por la debilidad política europea, que creó una moneda en la que se dejó en “libertad” de entrar o no a los países de la UE que, como el Reino Unido, no le convino (no en balde Londres fue el mercado financiero más importante en los primeros años del siglo pasado y sigue luchando por ser un actor principal en el mundo) pero no se dota de los instrumentos monetarios o fiscales correspondientes a una moneda única. Es como un rebaño con muchos guardas que no se hablan entre sí... y hasta con alguno dispuesto a llevarse el ganado común a escondidas.
Esa es la causa de este fracaso. Ha faltado decisión en el Parlamento para proponer avances serios en la integración europea e incluso forzar a ciertos países a entrar en la zona Euro o a abandonar los órganos de decisión. Eso es particularmente grave, por su tamaño, en el caso británico y polaco. No se puede jugar a dos barajas o, en caso contrario, no se puede dudar en hacer una Europa de dos velocidades que impida esos u otros abusos. Cada país se ha mirado a si mismo, en la ilusa percepción de que alguno podría “salvarse” sólo, cuando la profundidad de la recomposición económica mundial no deja a salvo ni a Estados Unidos, China o Japón... y sin darse cuenta que Europa puede intentar algo solamente en la medida que sea una y firme y no un conglomerado tembloroso.
Es triste que el mayor fenómeno racional de la política de toda la historia, como fue la creación de la CE pocos años después del fin de la peor guerra de todos los tiempos y su consolidación en la UE, incluso superando la división del continente sobrevenida por el “socialismo real” posterior, pueda venirse abajo ante la presión de unos grupos financieros a los que siempre han molestado los gobiernos con fuerza y nivel de consenso suficiente para impedir presiones espurias.

A Europa la han raptado unos mercaderes ayudados por unos funcionarios y políticos que en vez de servir al bien común han mostrado un grado de falta de visión histórica notable. La propia descomposición que cabe percibirse en los aparatos políticos existentes (los socialdemócratas sin proyecto ni liderazgo, los democristianos desmoralizados y los verdes metidos en sí mismos, todos mirando a una Europa etnocéntrica y exquisita y que se cree rica, mientras el mundo cambia a velocidad de vértigo, y todos ellos bombardeados por las teorías neoliberales que defienden el reflujo del Estado ante la “iniciativa privada” (siempre que haya algo que ganar, porque eso no se defiende en Africa, pongamos por caso) configuran un bloqueo de lo “político” que es lo que nos ha llevado a este absoluto descontrol que supone la situación financiera de toda Europa y no solamente de Grecia, claro.
Moreau: Rapto de Europa

El “problema” griego es mucho menor que el que supuso la integración de la República Democrática Alemana en su momento y se logró. La eventual incorporación de Turquía supondría un desafio cien veces mayor, y ese proceso estaba bastante avanzado, antes de toda esta sinrazón. Cuando la UE debiera estar considerando la entrada de Rusia (si, Rusia, para tener la fuerza estratégica que hoy no tenemos) estamos debatiendo la salida de Grecia, que es la propia quintaesencia de Europa... ¿A quién le interesa destruir este sueño de la razón, que es Europa, para hacer otra vez una pesadilla nacionalista? Esa es mi pregunta. .
Andrés Holgado Maestre. Sociólogo
En Mérida (España) y Noviembre, 2011.
http://extremenian.blogspot.com